06:12 h. Domingo, 19 de Agosto de 2018

UN PEQUEÑO ESPACIO PARA LA NOSTALGIA

Desde la nostalgia: Experiencias informáticas que dejan huella en la memoria

Los años de relación con la informática dejan huella, aunque no siempre lo que recordamos es lo más relevante. Como en tantas cosas, las experiencias quedan, pero a menudo recordamos aquello que nos emociona, nos sorprende...

informacioncolaborativa.opennemas.com  |  19 de Julio de 2018 (19:44 h.)
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A Coruña, a 19 de Julio de 2018

Ya ni siquiera recuerdo si al primer curso de informática al que asistí entre por iniciativa propia, animado por mis padres o algún amigo. A fin de cuentas poco importa a estas alturas, el caso es que fue tan sorprendente como viajar a otro planeta y, al contrario que en la primera y funesta experiencia de calado con cohetes de Werner Von Braun, resultó que no aterricé en el planeta equivocado. Fue y es una experiencia que, pienso, me ha enriquecido.

Esta primera experiencia, cuando apenas tenía 18 años, fue en una de los primeros cursos que se organizaron en mi localidad, con un ordenador cuyas características hoy en día, aunque solo sea por comparación con el desarrollo actual de la tecnología, causarán la risa de muchos que no llevan en el tema tanto tiempo. No quiero ni imaginar como resultó la experiencia para quienes vivieron la introducción de la informática en España.

Eran tiempo del nacimiento de la entonces llamada ola de ordenadores domésticos: Espectrun, Comodore VIC 20, comodore 64, Amstrad de la serie CPC, ...  Cada novedad era en este terreno era una sorpresa, un aliciente, una llamada a la exploración. El primer ordenador que cayo en mís manos fue un Comodore VIC 20, con la circuitería integrada bajo el teclado, 3 Kb de memoria, cassete Externo y monitor externo (de hecho una pantalla de TV. Apenas un juguete pero, para mi, una puerta a un mundo nuevo: dar secuencias complejas de ordenes a una máquina, explicarle como tomar decisiones ante un dilema, resolver problemas.

Luego con los años he manejado máquinas cada vez más avanzadas, potentes, complejas... Apple II C, IBM S-35, IBM-PC, Amstrad CPC... Una experiencia con pasos irregulares que iban desde el conocimiento de nuevos ordenadores y sistemas a exploración de múltiples aplicaciones y lenguajes. Siempre ha habído cosas nuevas que han llamado mi atención y la curiosidad o la necesidad me han llevado en múltiples direcciones pero casi siempre ha resultado un encuentro enriquecedor que ha dejado sus huellas.

Con los años, por motivos laborales y porque siempre me ha costado poner todos los huevos en el mismo cesto, he derivado hacia el campo de la enseñanza, entre otros motivos porque solo necesitaba una salida, mi motivación principal era seguir explorando cosas nuevas pero a veces era la necesidad de enseñar algo lo que me motivaba a aprender, independientemente de los caminos a los que me llevaba la curiosidad.

Resultaron llamativas para mi muchas cosas: cada lenguaje informático, el primer ordenador con disco flexible, el primer ordenador central con terminales, el primer sistema operativo de disco (CP/M, el primer sistema operativo "gratis" (linux), el primer  linux facil de instalar (de WordPerfect Corporation)... Tantas cosas, tantas que jamás he explorado o aprendido, aquello parecía "La historia interminable".. Aun sigo pensando así.

Pasar de usar a construir, explorar el hardware después de superado el miedo inicial, conocer internet, instalar una red, enseñar a otros los fundamentos de un lenguaje o una aplicación... Todas, repito, han sido experiencias enriquecedoras que cito más para mi mismo, y con cierta nostalgia, que para otros.

Otro punto relevante fue manejar por primera vez un ordenador ya no solo portatil, de llevar "en el bolsillo" para tareas en la calle un PSION, luego mi primer dispositivo de mano con internet por wifi (un Ipod Touch, los primeros teléfonos moviles.... Ha sido, y todavía es, un largo recorrido en el que he conectado con la tecnología.

Repito, este es solo un paseo por la nostalgia en el que apenas cito cosas que han dejado una huella especial, tantas otras simplemente están ahí, en mi memoria. Puedo decir, sin lugar a dudas que, con experiencias buenas y malas ha resultado divertido a pesar de que el aprendizaje no estuvo exento de frustraciónes.