17:35 h. Lunes, 15 de Octubre de 2018

ICredactor

Opiniones de
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Redactor, fotografo y/o activista

La verdad desnuda

Parece que, demasiado a menudo, dependemos de la información envuelta en "ruido mediático" en la que nos ahogamos por saturación o elegimos la ceguera selectiva para evitarla... Tal vez deberíamos asumir que nada ni nadie puede sustituir a la reflexión y a nuestro buen juicio para filtrar la información distinguiendo lo fundamental de lo accesorio, la verdad de la mentira evidente. Conocer la realidad es necesario. Ser libre es negarse a delegar, a  renunciar a la reflexión y espíritu crítico en el análisis de la información. Tal vez con el tiempo habremos seleccionado las fuentes fiables y eso facilitará nuestra tarea.

El sentido comun que une a pueblos y dirigentes es la verdadera política, el camino valiente hacia el futuro. El análisis inteligente de la realidad, el conocimiento de la naturaleza humana, la buena fe e intención, la empatía y la visión de la hoja de ruta para alcanzar el futuro propuesto son los elementos de la pasta con la que se construyen los estadístas y la confianza crítica de las naciones.

La lucha por obtener información fiable nunca ha sido un camino de rosas... En los últimos tiempos se habla mucho de la fiabilidad de la información obtenida a través de las redes sociales, se siembra la duda, no sin fundamento, sobre que información encontramos en ellas... ¿Es descartarlas sin más la solución al problema?¿Cual o cuales son las alternativas para mantenernos adecuadamente informados?

No es un tema trivial. De la fiabilidad de la información en que basamos nuestras decisiones depende que LIBERTAD, IGUALDAD, DERECHO, JUSTICIA, DEMOCRACIA y tantas otras cosas que consideramos fundamentales en nuestra vida sean algo más que simples palabras, a todos los niveles en que directa o indirectamente lo hacemos.

Cambio social y político en espera, o no

¿Cuanto tiempo ha de pasar para que el rechazo social tenga un efecto visible y los cambios que la sociedad pide se vean reflejados en los hechos? Tal vez demasiado, o algo peor, infinito. Esperar no es el remedio para todo, nada sucede por si mismo, todo resultado depende de nuestro pensamiento, decisión y actuación. La sociedad, los protagonistas, no son siempre "los otros"; esa fórmula solo conduce a la pasividad y la inercia social que nada cambia ni corrige.

A veces las lecheras hacen realidad el cuento

Pedro Sanchez y el PSOE, están anunciando muchas cosas, en modo "promesa", la urgencia les puede, pero es necesario que lo hagan por muchos motivos prácticos. Otra cosa es que si cumplen que el se lo premie y en otro caso les pida cuentas. El riesgo es la decepción por exceso de expectativa.

En una situación ideal, ficticia por su puesto porque casi nunca se da, a menos a la gran mayoría de la población, todos queremos todo lo supuestamente bueno. Como la realidad marca los límites de lo posible, lo necesario y lo conveniente limitamos nuestras expectativas y priorizamos.

E ignorar todo lo demás

Lo que nos atañe: Todo lo divino y lo humano. Somos, nos guste o no, seres políticos, no vivimos aislados como individuos en una burbuja protectora del acontecer social y político.

Es bueno estar informado del último momento, la actualidad, pero la actualidad no lo es todo. Lo verdaderamente importante, lo grave, es la persistencia de los problemas... Nuestro nivel de atención está ampliamente superado por la actualidad del día a día ¿Cuanta capacidad de atención nos queda para la gravedad de la persistencia?

Que los hechos hablen por si mismos

Hemos empezado una nueva etapa inesperada con la ruptura de un tiempo de retroceso absoluto; algo que, no por predecible, parecía posible. Este nuevo tiempo empezó escribiendo el presente en tiempo futuro arrastrado por el ansia, la necesidad y las prisas; ahora los hechos tienen que empezar a hablar por si mismos una vez superada la fase de sorpresa ante lo "inesperado" porque el reloj corre.

Vivir el presente en tiempo futuro

Es tal la ansiedad que muchas personas arrastran con los acontecimientos sociales y políticos, una fiebre que también afecta a los partidos políticos, las organizaciones sociales y los medios de comunicación, que todo se anuncia en tiempo futuro. Próximo, eso si.

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