06:58 h. Martes, 21 de Noviembre de 2017

ICredactor

El fantasma de las navidades futuras

Redactor, fotografo y/o activista

ICredactor | 04 de Noviembre de 2017

A Coruña, a 3 de Noviembre de 2017

El pasado siempre ha sido el reino de los fantasmas del presente; a día de hoy los fantasmas se visten de presente y futuro, los únicos que en verdad deben ser causa de preocupación.

A Coruña, a 3 de Noviembre de 2017

La aparente calma, impasibilidad y firmeza del jefe de Estado y su presidente de Gobierno son solo una pantalla.  La realidad es que, solo la escasa solidez del suelo bajo nuestros pies o su firmeza, nos puede sostener o hacer caer.Todas nuestras fuerzas, bien o mal orientadas por nuestros gobiernos e instituciones, son las que en realidad nos hacen avanzar o retroceder, levantarnos o caer.

La realidad del presente es un gobierno (y su partido) en entredicho y en mayoría insuficiente que, bajo el paraguas de una inmoralidad galopante sigue gobernando con paso firme como si su respaldo fuese suficiente para ello. 

Con un control casi absoluto de los tres poderes en los tiempos previos al presente se vale, ahora como antes, de todas las artimañas que su control de los tres poderes, y el cuarto, le permiten para comportarse como si en realidad tuviese una mayoría abrumadora. Esta es, en mi opinión, la hoja de ruta de algo que ahora nos parece impensable: La dictadura.

Todo el camino ha estado sembrado de señales ¿En verdad no las hemos visto, no las vemos, seguiremos negándolas a pesar de las evidencias...? Tal vez, aunque solo fuese por precaución, deberíamos comparar las señales con las que se han visto a lo largo de la historia en otras naciones que han transitado desde la democracia a la dictadura.

Tal vez desde todos los sectores de la sociedad civil, en presente de indicativo, deberíamos preguntarnos cual ha sido y es nuestro papel en lo que ha ocurrido, ocurre y ocurrirá. De ello depende que los fantasmas vuelvan a ser pasado o terminen siendo futuro.

Hoy en día las señales quizás son más confusas; a pesar de la avalancha de información que sufrimos cada día, estamos sin duda peor informados de lo que creemos. Es preciso, mas que nunca, tener los ojos abiertos y ser, social y políticamente más activos que nunca para tener realmente el control de los cambios en ambas esferas. En ellas, nos guste o no, tanto como en nuestra rutina diaria de vida, se juegan nuestros valores y nuestro futuro.

Más acciones:
Otros autores