12:14 h. Miércoles, 13 de Diciembre de 2017

ICredactor

Habrá que creer, como decía Alejandro Filio. Tal vez.

Redactor, fotografo y/o activista

ICredactor | 01 de Septiembre de 2016

A Coruña, a 1 de Septiembre de 2016

Mariano "El incorrupto" reescribió ayer un libro ya viejo, la crónica de una muerte anunciada, pero el muerto todavía no está morrido como diríamos por estas tierras galaicas..., es un zombie que no es de teleserie, es de telepantalla orweliana...

A Coruña, a 1 de Septiembre de 2016

La mañana y la tarde de ayer fueron esclarecedoras en el Congreso de los disputados... Mariano Rajoy no supo vender una moto (su programa) de la que ya no tiene las llaves, a la que se le está acabando la gasolina, quemada como está de repetir sus mentiras caducas...

La inercia de su propio rodillo inclemente, que desde una mayoría absoluta mostró su gusto por el absolutismo ya no puede decirse y tampoco desdecirse, por la simple razón de que la sin razón solo puede ser un credo para súbditos y prosélitos enterrados en sus propios credos que ya ni ellos mismos pueden creerse. Mariano Rajoy no puede decir lo que Julio Anguita: "Programa, programa, programa,..." por la simple razón de que ni el suyo ha cumplido.

Pedro Sanchez estuvo por el contrario brillante en el discurso, incisivo sin crueldad, defensor del castillo contra sus propias fuerzas desleales... Ayer fue lider. Fue la cara de quien lidera un gobierno o una oposición poderosa que ya no tiene cara de resistencia, si no de "ejército" regular dentro de las fronteras que el enemigo interior defiende de sus propios miembros alzados en resistencia desarmada que no indefensa. El argumento es un arma poderosa.

Casi me lo creería si no tuviese más de medio siglo a mis espaldas... El tiempo dirá, Por lo de pronto una vez pude creer a su partido, tal vez pueda de nuevo si sabe resituarse a la izquierda del mápa político. Antes tendrá que demostrarse capaz de controlar a sus propias huestes. El tiempo dirá si puede y sabe ser ese lider carismático capaz de reconocer, aglutinar y coordinar el frente de los aliados posibles y necesarios en sus propias fronteras.

Otros se han visto verdes o excesivamente atrincherados, no sin razón "irracional" parcial, en sus propios guetos ciegos como su oponente.

Destaco Alberto Garzón, en su brevedad clarividente y claramente argumentada, desde el saber estar en una trinchera, como antes en otra.

La leña verde se situó, mal que les pese, y aunque quizás no sepan verlo o admitirlo, bajo la bandera de sus propios colores... En su mitad de la franja política, para ser más claros, pero sin llevar la antorcha. Cada cual cedió el testigo del arguménto lúcido o posible a la cara de la que son cruz negada.

Se abrieron dos puertas al campo, la de la campaña de las dos elecciones autonómicas y la del nacionalismo frente al estado central. Solo se desmarcaron quienes desde las fronteras del mar no necesitan demostrar la separación física, que no ideológica.

¿Unidos por el enemigo común contra los recortes o una tercera que no se ve claro que tal vez no sea la vencida? Tu opinión, su iniciativa y/o el tiempo contestarán la pregunta. Nada está escrito.

*Alejandro Filio y la canción "Habrá que creer.

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