12:15 h. Miércoles, 13 de Diciembre de 2017

ICredactor

¿Publico o privado? Nuestras manos libres, otra forma de hacer las cosas

Redactor, fotografo y/o activista

ICredactor | 26 de Noviembre de 2017

A Coruña, a 25 de Noviembre de 2017

A menudo hemos aprendido lo que es posible de uno de tantos mundos que la historia ha demostrado que pueden ser reales y viables, de forma transitoria... No hay más punto de destino que mañana, ningún fin marcado salvo la muerte y el fin de la historia humana, tal vez... La historia no es el final del camino, el limite del futuro, solo una escuela de aprendizaje por error, todos los caminos están abiertos y la historia futura el juez de cada nuevo capitulo.

A Coruña, a 25 de Noviembre de 2017

Tal vez sea cierto que no hay nada nuevo bajo el sol, que el suelo que pisamos y aquello que precisamos puede ser público o privado, que no hay mas opción... ¿Es en verdad así? ¿No hay ninguna posibilidad más...?

Tal vez deberíamos comprobar, antes de sentar doctrina y escribirlo en los libros de historia o a la wikipedia, que cada realidad corresponde con su etiqueta... Para identificar a los actores de esta comedia, el mundo, deberíamos hacernos preguntas, una costumbre muy sana. Marquemos un territorio de exploración.

Los medios de comunicación

Su principal finalidad declarada es ,supuestamente, dar información al público, ejercer de cuarto poder, un garante independiente de la defensa del bién público por parte de los restantes poderes, reconocidos como tales o no. También garantizar que en el sistema de representación, las promesas se cumplen; que la decisión del voto, al elegir representantes, se toma conociendo la realidad...

¿Existen solo medios públicos y privados, así de simple?

La realidad nos demuestra que los medios supuestamente públicos (de todos, gobernados y creados por todos) no lo son tanto, a fin de cuentas es el gobierno quién los controla, quién supervisa su neutralidad son las cámaras... ¿Quien decide, quien controla...? ¿Nosotros? No. Nuestros representantes y las personas por ellos designadas, a nosotros solo nos toca el aplauso o la pataleta.

El caso de los medios privados es distinto pero... ¿Hay un único caso? Yo creo que no. El trabajo de los medios privados está controlado por empresas o personas particulares, solas o agrupadas.

En el caso de los medios privados, cuando quién los rige son empresas, son sus intereses los que tienen peso en la toma de decisiones. En el caso de las personas particulares, normalmente agrupadas (radios comunitarias), quién toma las decisiones y quién pone los criterios, son normalmente las personas, directamente, sin representación o mediación alguna.

Esto es así cuando nacen como agrupaciones al margen de las empresas, sin dependencia de la publicidad u otros medios de presión sobre su criterio para su sostenimiento. En un caso ideal deberían ser también independientes del control estatal.

Tal vez al final no es todo tan simple, tampoco tan perfecto, pero en un mundo en blanco y negro no existe solo el blanco o el negro, también el gris y, solo de vez en cuando podemos con suerte ver un mundo en colores.

¿Será tal vez esta tercera vía a una brújula que pueda marcar la camino a la libertad con mayor precisión? Quizás. En todo caso puede ser un camino más próximo a las personas, más abierto a distintas opciones, un verso libre ¿Acaso no han sido a menudo los versos libres los que han abierto nuevos caminos, los que han abierto camino en las nuevas rutas del avance humano?

A esta reflexión me ha llevado un simple comentario hoy, en el programa Radio Barrio del Agra del Orzán, de Cuac FM. Este es hoy mi argumento, quizás no muy afinado ni sofisticado, en favor de la existencia de las radios comunitarias independientes del poder de los gobierno y el del mundo empresarial. Un espacio nuevo para la conciencia y la libertad de las personas y la colectividad.

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